Reseña Yiyo y el Zopilote
De la compañía teatral Luna Serpiente bajo la dirección de Felicito Javier Martínez Alejo nos presentan “Yiyo y el zopilote”, una obra de teatro interpretada por Asunción De León, Aranzazú Juárez y Javier Alejo que tuvo lugar en el Teatro IMSS el viernes 24, sábado 25 y domingo 26 de Octubre; la historia va de un niño llamado Yiyo que vive con su abuela ya que sus padres fallecieron, a él no le gusta la escuela, maltrata a los animales y no quiere cumplir con sus responsabilidades, no aprecia lo que tiene y se pelea con su abuela, hasta que un día tras una fuerte discusión Yiyo huye de su casa, se va al monte y a causa de un embrujo cambia de cuerpo con un zopilote que estaba ahí. Por unos días Yiyo se siente feliz y libre, sin responsabilidades, pero poco a poco se va sintiendo con frío, con hambre y solo; por otro lado, el zopilote se lo pasa increíble con la abuela y todo lo que tenía Yiyo. Un día el zopilote encuentra a Yiyo y éste para evitar que quiera cambiar de cuerpos y perder todo lo que tiene ataca a Yiyo y lo deja ahí en el monte; el zopilote llega con la abuela y ella le ofrece quedarse con el cuerpo de su nieto, con tres condiciones, de incumplir alguna no se iba a quedar ahí y por mentirle a la abuela Yiyo y el zopilote terminan cambiando de cuerpos al suyo originalmente. Yiyo aprendió su lección y también a valorar lo que tiene.
En cuestión de producción en una obra que cuenta una historia con un buen mensaje, pero no se trabajó de la mejor manera ya que hay cosas que se mencionan, pero no tienen una resolución al final, como los padres de Yiyo, que él buscaba en el cielo cuando estaba en el cuerpo del zopilote porque le habían dicho que ahí estaban, o la situación de la escuela, que él no quería ir porque se burlaban de él. También el uso de los títeres, ya que como se han utilizado en varias presentaciones ocuparían unos arreglos; en cuestión de las actuaciones están bien hechas y juegan muy bien con la voz para darle vida a los personajes, el único detalle sería el uso de los micrófonos de diadema, ya que al tener cubierta la cara pueden ser difíciles de utilizar.
Es una obra entretenida que a los niños disfrutan y se divierten, no es muy larga lo cual me parece bien y de cierta manera llega al punto de la moraleja, hay momentos que da muchas vueltas al asunto y se puede llegar a sentir algo monótona, que no tiene muchos picos de emoción donde la obra suba; hay unos fallos que podrían ser de guion o dirección en cuanto a que falta un poco de contexto en la historia de Yiyo y de la abuela, que nos dejan con más preguntas que respuestas. En conclusión, es una obra entretenida, pero tiene varios detalles en cuanto a la realización que si se trabajan podría ser un mejor trabajo.
Texto: Andrea Santacruz
Fotos: Ian Varela



