La Secundaria es el Nivel Académico más Violento en el Mundo
“El grado educativo que en México corresponde a la secundaria es el nivel con mayor violencia en el mundo. Le sigue la primaria, después la preparatoria y, finalmente, la universidad”, declaró el Dr. Héctor Manuel Rodríguez Figueroa, investigador en temas de violencia escolar y quien trabajó como facilitador del Programa CONSTRUYE-T financiado por el UNICEF y la UNESCO, así como docente de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA).
En entrevista, el especialista explicó que dentro del ecosistema escolar existe un factor de violencia intrínseco, ya que al menos el 70% de los alumnos han declarado en encuestas haber recibido algún tipo de agresión.
El diálogo surgió a raíz del caso ocurrido en Argentina, donde una madre ingresó a una secundaria engañando a los maestros y golpeó con una cadena a una alumna de 14 años. A propósito del hecho, el Dr. Rodríguez señaló que México también enfrenta un ambiente escolar violento, con antecedentes similares, como el de Lex Ashton, estudiante del CCH Sur de la UNAM, vinculado a un grupo denominado “INCELS” en internet, quien asesinó a un compañero.
El académico destacó que, para prevenir este tipo de comportamientos, es necesario impulsar enfoques integrales que contemplen cambios de actitud y conducta, además de establecer un sistema de sanciones tanto punitivas como pedagógicas que sean perdurables en el tiempo.
Durante la entrevista, el Dr. Rodríguez recordó las palabras de la investigadora en psicopedagogía de la UAA, Margarita Zorrilla (Q.E.P.D.):
“Tenemos una institución educativa del siglo XIX, con maestros del siglo XX y alumnos del siglo XXI.”
Actualmente, los casos de violencia escolar se presentan en todo el mundo, y las microagresiones se encuentran profundamente normalizadas entre generaciones mayores, lo que dificulta su capacidad de respuesta al verlas reflejadas en los jóvenes.
El Dr. Rodríguez subrayó que la lucha contra la violencia es un proceso largo, pero destacó que con la labor de investigadores comprometidos y presentes, como él mismo y sus colegas, se ha demostrado que el cambio es posible, tal como lo ha presenciado en diversas instituciones del país donde ha colaborado.
Texto y Fotos: Oscar Alan Rodríguez Naranjo, LCI, 1er Semestre


